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Las hadas son geniales


Érase una vez una niña que se llamaba Lucía y su madre Carla. Un día Lucía, al cumplir 7 años, le entró la etapa de las hadas. Entonces le empujó un fuerte viento y la llevó al colegio de las hadas que se llamaba "consolación-interrogación". Entró al colegio y allí se encontró con Laura, Carmen y Alexandra, la llamaban así pero en realidad se llamaba Alejandra. Luego, la varita del colegio la eligió para Grifislandia, donde justo estaba Alejandra y se sentó. Después Laura se enfadó y se juntó con Carmen. Luego se fueron a clase y se pusieron juntas.

Les dieron un "hada" para saber si podían entrar al año siguiente y además enseñarlas a hablar. Se fueron a casa y Lucía hizo una casa con una puerta, un vaso y unas escaleras con una torre. Luego cogió el libro y le enseñó a hablar. Al cabo del tiempo volvieron y Laura y Carmen no entraron, pero Alejandra y Lucía sí. Cuando volvieron les ayudaban con los deberes y con lo que necesitaban y se hicieron amigas. Y se acabó.

Raquel Montero (7 años)

Noviembre-2003