Cuentos y Poesías (Mayte)
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Allí,
en lo profundo de mi corazón, habitan
mis emociones que
recorren mi cuerpo como
agua subterránea. Allí
dentro, se
han ido destilando las
pequeñas gotas de
las alegrías. Gotas
dulces de recuerdo infantiles, de
pequeños dibujos con
un corazón pintado. El
filtro de la tierra, ha ido enriqueciendo el
murmullo de mi río subterráneo con
gotas de amor: Unas dulces, otras
amargas, otras ácidas. Y
con su filtro, han construido bellas
estalactitas en
las oquedades de mi interior. También
duermen en mi río, las
gotas que, rápidas y caprichosas. Saltarinas
e impetuosas buscan
una salida hacia el exterior. Se
cruzan, explotan, se empujan... Se
cuelan por el menor resquicio de mi “fortaleza” Y
salen chillonas, estridentes... Son
las lágrimas de la impotencia de
la desesperanza de
la rabia y la ira, por
sentirse contenidas, doblegadas Sometidas
al silencio. Y
tras la tormenta, allá a dentro se
filtran agolpadas las gotas ya
casi olvidadas de la culpa. No
sabes bien dónde anidan, de dónde viene. Han
hecho un largo recorrido, hasta brotar como
un manantial burbujeante, que
pugna por salir, Por
ver el aire. |
Y
ya están fuera todas
mis emociones: La
alegría de los recuerdos, el
amor entregado, la
rabia de la impotencia, el
enfado del silencio, La
culpa.... Inculcada
en lo profundo de la niñez. Y
el enorme egoísmo de mi egocentrismo, Que
no llora por ti, si no por mi. Por
mi desamparo, por
mi soledad, por
no tenerte a mi lado, por
mi miedo a no saber dar
el siguiente paso. Entonces
lloro con hipos, gritos... Desconsuelo
que no quiere ser consolado. Solo
quiero vaciarme, quedarme
sin lágrimas. secar
mi río subterráneo. Pero
allí en lo hondo, todavía
queda un
suave murmullo, un
pequeño caudal de mi río, que
ahora duerme. Son
las verdaderas lágrimas, de
ese “no se qué” que me dejaste. Y
cuando broten, romperán
mi “fortaleza”. Y
quebrarán mis muros, para
que alguien, ocasionalmente descubra
mi cueva interior, llena
de estalactitas. Esas
lágrimas, siguen
allí, fluyendo... para
que cuando llegue el momento, salgan
al exterior y
alimenten la tierra haciendo
brotar las semillas de mi interior. |
Para Elena, que me ayudó a dejar brotar
mis lágrimas.
Con
mucho cariño: Mayte
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